Encuestas, impuestos y otras trampas

[Artículo escrito el 10 de octubre para “Puny i Lletra” que recupero para el blog] 

Analizando la última encuesta publicada por el CEO, hay motivos para la preocupación. Lo que más llama la atención, sin duda, es que un 42% de los encuestados prefieran más recortes sociales a una subida de impuestos. ¿Sorprendente? En principio, sí. Aunque también es conveniente tener en cuenta que, en la situación actual, basta con pronunciar la frase “pagar más” para que cualquiera elija la otra opción sin pararse demasiado a pensarlo…

Hay otro detalle que no podemos pasar por alto. La encuesta habla de “pagar más impuestos”, genéricamente. Parece una pregunta hecha ex profeso para que la respuesta sea exactamente la que ha sido. Si la pregunta hubiera sido: “¿Prefiere usted recortes en sanidad y educación, o una subida de impuestos progresiva que repercuta en las rentas más altas?, ¿estaríamos hablando de los mismos resultados? En las encuestas, a veces es más importante la pregunta que las propias respuestas.

Aún así, no podemos negar que el problema existe. La ideología neoliberal se está instaurando incluso en la mentalidad de los que son las víctimas de ese sistema. Que 4 de cada 10 catalanes prefiera deteriorar la educación y la sanidad públicas a pagar más impuestos significa que, aunque en muchos casos ni siquiera sean conscientes de ello, abrazan las teorías neoliberales en un claro caso de Síndrome de Estocolmo. Parece que están dispuestos a renunciar al estado del bienestar, o mejor dicho: están dispuestos a aceptar que ese estado del bienestar sea sólo para los que se lo puedan pagar.

La pregunta es… ¿cuántos de entre ese 42% que no quieren pagar más impuestos están en condiciones de poderse pagar un sanidad y una educación privadas? ¿Alguien les ha explicado que, sin los impuestos, tendrán que pagar de su bolsillo a empresas privadas para que eduquen a sus hijos, atiendan a sus mayores y curen sus enfermedades? ¿Y que eso es mucho más caro que pagar impuestos?

Pagar impuestos, además de ser infinitamente más barato que pagar servicios privados, ayuda a crear una sociedad más justa y solidaria.  De los impuestos sale la educación y la sanidad. Pero también las pensiones. Los subsidios de desempleo. Los bomberos, las guarderías, las residencias de ancianos, la protección a víctimas de violencia de género, los programas de reinserción, las ayudas a discapacitados… todo lo que hace que una sociedad sea mejor y más digna.

Vamos por mal camino si renunciamos a las coberturas sociales en pos del sálvese quien pueda propio del neoliberalismo. Hay que hablar alto y claro para cambiar la tendencia que refleja la encuesta. Hay que explicar, sobre todo a las clases obreras y medias (me refiero a la clase media real, no a ésa que según la derecha tiene patrimonios de 1 millón de euros…), que bajar impuestos linealmente significa el fin del estado del bienestar. Significa poner una alfombra roja al capitalismo más salvaje. Significa dar la victoria definitiva a los causantes de la crisis. Y significa, sobre todo, que caminaremos hacia un mundo -aún más- cruel e injusto en el que quien no tenga el suficiente poder adquisitivo “de cuna” estará condenado a la desprotección, la desatención, la marginación y la falta de oportunidades.

Que no nos engañen los que no quieren contribuir al bien común porque se pueden permitir servicios privados, y no quieren pagar unos servicios públicos imprescindibles para la mayoría de la población. Que su egoísmo no nos contagie. Los que menos tenemos, los que sí necesitamos esos servicios públicos, los que más sufrimos para poder pagar nuestros impuestos, somos precisamente los que más debemos defender que pagar impuestos es necesario, es imprescindible.
Por supuesto que el actual sistema tributario es injusto y debe ser revisado con urgencia. Que pague más quien más tiene y que se acabe con el fraude fiscal, que más allá de crisis y mercados, es el verdadero cáncer de nuestra economía. Pero la solución no pasa por bajar los impuestos. La solución es que paguen más quienes más pueden pagar, y que se utilicen como se deben utilizar. Se llama justicia social. Algo en lo que este país empieza a tener un peligroso déficit.

Un pensamiento en “Encuestas, impuestos y otras trampas

  1. este es un tema creo, que bastante dificil de digerir para la mayoria de gente, por lo que tu dices ( la palabra impuestos..) cuando se escucha a uno se le pone la piel de gallina, lo primero que piensas otra vez!!! pero es ta gentuza que piensa??? sin pararse a pensar si nos beneficia o no que lo suban un poco a cambio de tener mejoras, de las cuales nos beneficiemos todos… un beso ,como siempre me encanta tu manera de desarrollar los temas..

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